Una relación es una dimensión. Es un espacio. Es una libertad. Es una profundidad. Es una alegría, es un espacio, es un campo, es un juego, es una vida... Es una consciencia. Es una forma de verse. Es una de las caras (diferentes) ante las que somos auténticos. Una relación al ser sincera nos aporta la magia de la riqueza propia, lo particular que somos, lo mágico, lo bello, lo inteligente, lo múltiple, lo equilibrado, lo profundo. El equilibrio es lo hermoso que se puede lograr. Hay que formar el equilibrio, pero también hay que tener ojos para hacerlo, y hay que tener brazos, y piernas, y pene, y cara, y boca, y orejas, y espalda, y manos, y dedos, y pies y dedos de los pies, hay que estar despierto... hay que ser curioso, hay que estar asombrados, hay que ser creativo y tener fe, y creer y tener ilusión.
Lo bello es sentir la fuerza libre que después de explorar y explotar su libertad arma y ama su equilibrio, su belleza inmensa, su comunión.
jueves, 8 de diciembre de 2011
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